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Manipulación lingüística y nacionalismo: algo más que palabras

“Desde Santurce a Bizancio”: así se titula el último libro de Jesús Laínz. Un siglo después de que Sabino Arana inventase los términos Bizkaia, Gipuzkoa y Araba, ya han alcanzado la oficialidad. Pero la ingeniería palabrera sólo es una parte de la más amplia utilización de las lenguas como instrumentos de la llamada construcción nacional.
La manipulación lingüística no es ni un fenómeno nacido en nuestros días ni exclusivamente español. Muy al contrario, la tragicómica utilización de la lengua como instrumento opresor y modelador de las naciones cuenta con ilustres antecedentes en todo lugar y época, sobre todo a partir de que el acceso de las masas a la toma de decisiones políticas convirtiera al Pueblo y la Nación en objetos de adoración. Junto al sorprendente relato de la ingeniería lingüística practicada por toda Europa, en estas páginas se procede al desmenuzamiento del caso español, brillante e incesante aportación a la historia universal de la estupidez. «Este libro es la crónica despiadada, inflamatoria y cáustica de hasta qué extremos de estolidez pueden llegar los delirios nacionalistas». (Amando de Miguel).
Es probable que haya palabras que matan, pero de lo que desde luego no queda alguna es de que muchas, por lo menos, malhieren.Palabras que el nacionalismo ha usado como mástil de la bandera de la exclusión y no de la integración como siempre debería ser usada una lengua. De ahí al «nazionalismo» solo hay un paso. Estas, y muchísimas más y de la misma enjundia, son las tesis de «Desde Santurce a Bizancio. El poder nacionalizador de las palabras»(Ed. Encuentro) del ensayista Jesús Laínz, un libro que sirve de hilo afilado del que tirar para la conferencia que Laínz ofrecerá este miércoles, bajo el título de «La manipulación lingüística del nacionalismo», en el Aula de Cultura de ABC, dentro del ciclo«España, una tradición y un proyecto», que organizan la propia Aula de Cultura ABC-Fundación Vocento y la Fundación Dos de Mayo, Nación y Libertad (Centro Cultural del Círculo de Lectores. O’Donnell, 10. A las 20 horas).
-Hagamos un poco de historia. ¿Ha existido algún país que haya destacado por este fenómeno de opresión lingüística? ¿Por ejemplo, la civilización romana no operaba con el latín en términos de manipulación?
-En el caso de Roma lo que sucedió fue la sustitución de las lenguas de los pueblos conquistados por una lengua de cultura muy desarrollada y extendida: el latín. Pero la opresión lingüística tal como la entendemos hoy comenzó con la Ilustración, paralelamente al desarrollo del nacionalismo y a los procesos de uniformización legal y administrativa. Aunque es cierto que se pueden encontrar casos bastante anteriores, sobre todo el inglés en Irlanda desde el siglo XIV. Pero el caso más sobresaliente quizá sea el francés: los revolucionarios proclamaron su intención de extirpar las lenguas regionales, a las que llamaban «jergas bárbaras». Y lo hicieron en nombre de la libertad y la igualdad. Con gran tenacidad e indudable éxito. Sin embargo, el país que ha cargado con la imagen de especialmente lingüicida ha sido España, lo cual es una injusticia histórica descomunal.
-¿Dónde está la frontera entre el poder civilizador de la lengua y la manipulación y la opresión a través de ella?
-En primer lugar, en el respeto a las personas y a la realidad, algo imposible de hacer penetrar en un cráneo nacionalista. Por ejemplo, es evidente que la lengua que han usado los vascos para escribir en el último milenio ha sido el castellano, desde, por ejemplo, el medieval García de Salazar hasta, no lo olvidemos, el mismísimo Sabino Arana. Y otro tanto se puede decir, aunque no de modo tan universal, de gallegos y catalanes, de fray Benito Feijoo a Cela y de Boscán a cientos de escritores catalanes actuales en castellano. Evidentemente también se han escrito grandes obras en gallego y catalán, como las «Cantigas» o las grandes crónicas catalanas medievales hasta Rosalía de Castro y la Renaixença, pero lo que eso demuestra es que esas sociedades, para mayor riqueza de España, son bilingüesdesde hace muchos siglos, algo inaceptable para los nacionalistas, que no en vano proclaman en sus pancartas que«Bilinguismo es Fascismo». Y en segundo lugar, en la consideración de las lenguas como medios de «construcción nacional» y de incomunicación, notable aportación de los nacionalistas a la historia universal de la estupidez.
-¿La supuesta «opresión» de una lengua a menudo no es más que una excusa para alentar otros fines?
Sabino Arana, por ejemplo, no inventó una lengua. Sólo la adulteró. Pensemos tan solo en los neonombres, que tan disparatadamente han continuado desarrollando sus seguidores. Nunca nadie atacó, falseó, despreció y dañó tanto como él la aparentemente idolatrada identidad vasca.Arana es el Tolkien vasco puesto que la nación surgida de su fantasía tiene un nombre inventado, como muchas de sus localidades, y está simbolizada por una bandera absolutamente ajena a la historia. Una nación con un pasado inventado y con enemigos inventados. Con una guerra perpetua inventada, el famoso «conflicto» que nunca se les cae de la boca y queningún político español, con sorprendente ceguera, se ha preocupado de desmentir y denunciar. Un mundo poblado por personas que se llaman con nombres inventados y que hablan una lengua escrita con una ortografía nueva, abarrotada de neologismos que la hacen incomprensible para un verdadero vascohablante. Y lo sorprendente es que Arana y sus seguidores han conseguido que una parte muy importante de los vascos hayan tomado toda este inmenso fraude por real.

Convicción decimonónica

-¿Por qué los nacionalismos convierten la lengua en algo excluyente y no integrador?
-Porque a nuestros románticos separatistas no hay quien les mueva de su decimonónica convicción de que la lengua es la prueba de que son una nación distinta. Por eso la agitan con fines exclusivamente políticos, ajenos a las necesidades de comunicación de la gente, que es para lo que sirven las lenguas. Ya Sabino escribió que si los maketos algún día aprendieran vascuence, los vascos tendrían que aprender ruso o noruego para hablar otra lengua y así evitar lo que el llamó «cruzamiento de razas». Y mosén Armengou, uno de los padrinos políticos de Jordi Pujol, explicó en 1958 que para ser catalán había que hablar siempre catalán, pues de lo contrario se sería un traidor. Textualmente escribió: «Los zorros y los sapos de nuestro país también han nacido en Cataluña y no decimos que sean catalanes. Pertenecen a la fauna mundial. Estos catalanes circunstanciales tampoco son catalanes. Pertenecen a la fauna española».
-En toda Europa hay dialectos, lenguas maternas, pero en general cualquier ciudadano europeo prefiere hablar y escribir en la lengua oficial que llega a más gente, y no le hace ascos a aprender inglés. ¿Por qué cree que aquí hay ese extraño «provincianismo»?
-Porque entre la Leyenda Negra que los españoles se han tragado sin rechistar, la hispanofobia característica del pensamiento progresista español (pensemos en Azaña declarando que la historia de España es un error) y el contagio separatista tras la Guerra Civil, España es el mal y cualquier otra cosa es el bien. Por eso cualquier disparate aldeanista es progresista y por eso ha tenido que salir José Bono diciendo hace unos días que la izquierda española tiene que sacudirse el complejo antiespañol. El tiempo dirá, pero el conocimiento y el razonamiento poco pueden contra ello.
-Hace pocos días un ciudadano catalán denunciaba el acosoque sufría en un dominio «.cat» porque no lo usaba en catalán.
-Sí, y después se quejan del Franquismo. La hipocresía de los separatistas es infinita: primero, en la Transición, se pidió la igualdad de las lenguas y para ello se apeló al lógico derecho a educarse en lengua materna. Luego llegó la discriminación positiva con la excusa de contrarrestar el imparable empuje de la segunda lengua mundial. Pero el fin es la extirpación. ¿Se necesita una prueba? Francesc Ferrer i Gironés, senador socialista y posteriormente diputado de Esquerra Republicana confesó en 1985 que no es el bilingüismo lo que desean establecer en Cataluña, sino la extirpación del castellano, a la que consideraba «lengua de nuestros amos» y «señal de dominación y superioridad de la nación vecina».

Lengua y chollos

-Por otro lado, todo este apaño lingüístico viene acompañado de subvenciones, ayudas, componendas…
Julio Camba ya se reía de todo esto cuando hace un siglo escribió que «ya saben lo que tienen que hacer los currinches que quieran tener éxito: escribir en gallego». Fijémonos en esta contradicción: el porcentaje de libros editados en castellano en España es del 79%, el 10 en catalán, valenciano y balear, el 2 en gallego, el 1 en vascuence y el resto en otras lenguas. Pero, como contraste, el castellano es la lengua de lectura para el 93% de las personas, el catalán para el 4, el vascuence para el 0,4 y el gallego para el 0,3. ¿Cómo se explica esto? Pues con la gente que, por deber «patriótico» o por moda, compra libros que luego no lee, y, sobre todo, con las administraciones autonómicas que derrochan riadas de dinero en subvenciones y en la compra de libros que pasan a pudrirse en almacenes
-Hay medios de comunicación nacionales que insisten en lo de Ourense, en lo de Girona, A Coruña, Lleida… ¿Los medios también tenemos responsabilidad en esta cuestión?
-Efectivamente. Se trata de otra faceta del fingimiento de que la lengua común no existe. España es el único país del mundo en el que se prohiben los exónimos, en concreto, y para colmo del absurdo, los exónimos en español. Es ridículo que en los medios de comunicación se usen sólo los topónimos en las lenguas regionales aunque el locutor esté hablando, evidentemente, en la lengua de Cervantes. Este asombroso comportamiento, paradójicamente, no se extiende a ninguna otra lengua del mundo. Nunca se perpetrará en televisión la cursilería de decir Deutschland, London, Den Haag o Köln, sino Alemania, Londres, La Haya y Colonia. Pero las únicas formas posibles de Gerona, Fuenterrabía y La Coruña han de ser, por miedo reverencial a los sacrosantos hechos diferenciales, Girona, Hondarribia y A Coruña. Y no sólo se han impuesto en la regiones respectivas, sino en todas las demás, en las que, evidentemente, no tienen competencia legislativa, lo que no tiene ninguna justificación. Pero los culpables de toda esta locura no han sido sólo los nacionalistas, sino que el PP y el PSOE comparten responsabilidad a partes iguales.
-Finalmente, ¿puede ofrecernos una pista sobre el camino a seguir?
-La receta es sencilla pero el camino es largo y tortuoso y, sobre todo, hace falta voluntad para recorrerlo: extirpar el totalitarismo lingüístico, educativo, político y mediático implantado en algunas regiones y dar la batalla ideológica a los nacionalismos, lo que no se ha hecho en cuatro décadas por complejos absurdos, debilidad, cobardía, ignorancia y falta de sentido de Estado.
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Documento revelador: Las relaciones entre el catalanismo y el fascismo alemán (II)

2ª Part:
 
Unos textos desclasificados destapan una red de 500 agentes nazis en Cataluña

 

 
Vitoria- La revista «Spiens» expone, en su último número, que documentos desclasificados de los Archivos Nacionales de EEUU, en Washington, muestran la existencia, durante la Segunda Guerra Mundial,de una red de 500 agentes nazis en Cataluña.

 

 
Era una red de colaboradores que el Tercer Reich tenía en Cataluña durante la guerra.

 

 
La trama la componían unas quinientas personas, entre ellas un militante de ERC y un ex policía de la Generalitat republicana, según informa Efe.

 

 
Los nazis de Barcelona ejercían profesiones como agentes comerciales, ingenieros, médicos, periodistas, analistas, artistas o historiadores, y hacía años que vivían en Cataluña , con la aureola de héroes de la legión Cóndor, decisiva en la victoria de Franco en la Guerra Civil española. «Spiens» sitúa sobre Barcelona los domicilios de los agentes nazis en la capital catalana.

 

 
Entre las fichas de los agentes alemanes en Cataluña figuran el nombre de un centenar de colaboradores catalanes al servicio del III Reich, entre ellos, Josep Trabal, de ERC, y el ex policía de la Generalitat republicana Benet Comas, que residía en Figueres (Girona), aunque fue policía de la Generalitat republicana, los avatares de la vida lo condujeron a estar a las órdenes de la Gestapo en mayo de 1944.

 

 
Conexión estadounidense Este número de publicación incluye un dossier con los documentos más representativos localizados en los Archivos Nacionales de Estados Unidos y relacionados con la red de agentes nazis en Cataluña en los primeros años de la posguerra.

 

 
Cabe destacar un organigrama elaborado por los servicios secretos de Estados Unidos que explica las relaciones entre los servicios secretos franquistas y los alemanes.

 

 
Los informes de Estados Unidos también desvelan que los laboratorios farmacéuticos (Productos Químico-Farmacéuticos), sirvieron de tapadera para reclutar y preparar agentes que posteriormente actuaron en la Península. El reportaje de la revista se completa con un mapa que incluye los nombres y domicilios de los colaboradores y espías de los nazis y la reproducción de algunos de los documentos de los Archivos de Washington.

 

 
La Razón-ESP. 2007-02-26

 

 

 
 
Parte del documento redactada en valenciano, extraída de la web Valenciafreedom.com:

És molt curios que davant la realitat historica que figura en este post, i vist qui varen ser els apadrinadors del fascisme nazi en Catalunya, alguns politics del partit neo-fasciste ERC (

Josep Trabal).

 
Tambe posats a pensar que els politics creadors del nazionalisme catala de hui en dia foren adoctrinats en eixes tesis genocides de cultures i de mases socials com el conegut Jordi Pujol, el cual estudià en u d’eixos coleges controlats per el fascisme nazi alema que en aquells temps residia en Catalunya, és llogic pensar que la mare del nazionalisme catala naixque de la ma directa d’aquells personages al servici del III Reich, que ensomiaven en una gran Alemania i que hui, donat el caracter del nazionalisme catala, busquen com a totem la mateixa finalitat que aquells fascistes nazis de l’epoca, traduït hui en dia a un IV Reich catala, on la gran Alemania hui se transforma en la gran Catalunya.

 

 
 
 
 
 
PD:

 

 
En veritat la realitat que patix hui els condats catalans en el nazionalisme catala de hui, te moltes similituts en el nazisme alema i en veritat que en ocassions la realitat supera a la ficcio.

 

 
I ve molt al cas un video (manipulat aixo si) que he vist per youtube, que mostra d’una manera molt directa, les grans similituts que n’hi han hui en dia entre el nazionalisme catala i el nazionalisme d’aquel III Reich de Hitler, hui extremadament similar ad un presunte nou IV Reich, pero en lloc de ser alema, en la actualitat es catala.

 

 
Este es el video que he vist i que realment fa pensar que la realitat a voltes supera a la ficcio.

 

 

 

 
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Saludos a http://www.valenciafreedom.com i a Abuzait por elaborar este documento.


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Documento revelador: Las relaciones entre el catalanismo y el fascismo alemán (I)

1ª PARTE:
 
 
Introducción

 

 
Finales de julio de 1936. Un camión conducido por miembros armados de la CNT, se para delante del Consulado alemán en Barcelona, en la calle passeig de Gràcia, 132. Del auto, se apea una patrulla de milicianos que entran en los despachos del edificio y confiscan toda la documentación que encuentran: cartas, carnés del Partido Nazi, propaganda, diarios, informes… Y también listas de los afiliados del Partido Nacionalsocialista Alemán, una información que servirá al aparato anarquista para continuar efectuando, en los días siguientes, registros parecidos en diversos organismos alemanes oficiales y también en los domicilios de los principales responsables del Partido Nazi en la capital catalana.

 

 
A mediados de agosto disponen de un botín espectacular, según se explica en un artículo publicado en el diario británico The News Chronicle el 18 de agosto de 1936. El corresponsal en Barcelona escribe: “hoy me han permitido hacer una visita a una casa cautelosamente vigilada en un tranquilo suburbio de Barcelona donde ahora reposan miles de documentos relativos a las actividades de la Alemania Nazi en España. Después de cuatro horas inspeccionando dichos documentos, la autenticidad de los misma está fuera de toda duda, he tenido sensaciones de desmayo, indignación y horror”.

 

 
Al cabo de dos meses, concretamente el 22 de octubre, el semanaria Mirador, en un artículo a toda página, titula “El espionaje nazi en España”. Querían hacernos colonia de Hitler!”, en que se afirma: “Nos encontramos, entonces, delante de un hallazgo de valor incalculable para aclarar muchos puntos dudosos de la historia contemporánea”.

 

 
Setenta y tres años después, Sàpies se desplaza al Instituto Social de Historia Social (IISH), en el número 31 de Cruquiusweg, en Ámsterdam. En ese edificio de tres plantas se ha conservado y microfilmado el magno archivo de los nazis en Barcelona entre 1933 y 1936, requisado por la CNT-FAI en las primeras semanas de guerra. Son los documentos que la mayoría de historiadores habían dado por perdidos. La historia del viaje de los documentos nazis arranca a mediados de 1938, cuando dos líderes anarquistas Diego Abad de Santillán y Paul Partos (de pseudónimo Polgare), contactaron con el Instituto Internacional de Historia Social para que, delante de una posible victoria fascista, estos y el resto de papeles del archivo del Comité Peninsular de la FAI y del archivo de la Oficina de Propaganda Exterior de la CNT-FAI estuvieran custodiados bajo la tutela de esa institución nacida en 1935 para preservar la memoria social europea.

 

 
Tal como se había acordado, el 19 de abril de 1939, después de la debacle republicana, los documentos llegan a París, donde se firmaba un contrato formal con el IIHS. Se trataba de 23 sacos con 130 paquetes. Ese mismo día se decidió que, ante una eventual guerra europea, los sacos se enviarían a Inglaterra, donde el IIHS tenía una sucursal. Las cajas estuvieron unos meses en un edificio de Arrógate, en Yorkshire, pero después se trasladaron a Oxford hasta que en 1947 llegaron, definitivamente, a Ámsterdam, donde se encuentran desde entonces.

 

 
De hecho, los responsables de la entidad holandesa confirman a Sàpiens que los paquetes no se abrieron hasta 1975.

 

Entre los documentos de la Oficina de Propaganda Exterior se encuentran los archivos del grupo DAS (Deutsche Anarcho-Syndikalisten), sección germánica del anarquismo europeo, que tradujo los documentos confiscado en el Consulado de Alemania en Barcelona.

 

 
 
El 5 de marzo de 1933, Adolf Hitler, jefe del Partido Nazi, gana las elecciones que le conducirán al frente de la Cancillería alemana. Los celebran en Berlín, en Munich (sede nacional del partido) y en Barcelona, donde Hitler también ha ganado, y por mayoría absoluta.

 

 
En unas urnas en el barco Halle, anclado a unos metros del puerto, más del 65% de los alemanes residentes en la ciudad depositan su confianza en el NSDAP, el Partido Nacionalista del Trabajo Alemán, el Partido Nazi. La mayoría de la colonia alemana que vivía en Cataluña, apostaba por un nuevo régimen ultraderechista y antisemita para reconducir la crisis económica que vivía su país. En aquellos momentos la colonia alemana en Cataluña estaba formada por cerca de diez mil personas, casi la mitad de todo el Estado. Era la comunidad extranjera más numerosa en Cataluña, la más activa socialmente y la más poderosa económicamente. Con el ascenso del nazismo al poder, empezó, también en Cataluña, la “Gleichschaltung”, o adaptación, de la comunidad germánica. El nuevo cónsul general alemán en Barcelona, Otto Köcher, vió como el despacho diplomático de la calle passeig de Gràcia, 132, quedaba sometida a las directrices del Partido Nazi.

 

 
El Águila de Sant Gervasi

 

 
De los miles de documentos confiscados por la CNT en los principales centros oficiales alemanes durante el verano de 1936, y ahora consultados por Sàpiens en Ámsterdam, se pueden ofrecer, por primera vez, un informe detallado de los nombres y los lugares que explican la confección de la tela de araña nazi en Barcelona antes de la Guerra Civil.

 

 
El Partido Nazi, incluso no siendo legal en España durante la República, dispuso en Barcelona de una sede en una chalet del barrio de Sant Gervasi, concretamente en el número 16 de la calle Ferran Puig, donde se editaba el Deutsche Vorposlen, el semanario del Partido. Gracias a la abundante documentación consultada, se puede ratificar que desde inicios del 1934 el Jefe del Partido Nazi en Barcelona fue Hans Hellermann, nacido en Schwelm (Wesfalia) en 1909. Hellermann se afilió al Partido Nazi con el número de carné 186.721. A finales de 1933, por órdenes directas de la organización en el extranjero del Partido, la German Auslandorganisation (AO), fue enviada a Barcelona para extender y propagar la idea del nuevo orden europeo entre los alemanes. Cabe mencionar que los catalanes y españoles no podían afiliarse al partido de Hitler.

 

 
En Barcelona, Hellermann se instaló en el quinto piso del número 6 de la calle Jesús, en el barrio de Gràcia, y después, en la calle Aribau, 124 1º, 3ª.

 

 
Junto con Otto Philippi, un personaje de origen sudamericano educado en Alemania, abrió una sociedad mercantil en la calle Avinyó que nunca actuó como tal. La primera orden del Jefe del nazismo en Cataluña fue la utilización de códigos en las circulares que se enviaban a Berlín. Así, sabemos que cuando los nazis se referían a los arios habían de utilizar la denominación “grupo I”; para el partido nazi, “grupo 50”; pasa los masones, “grupo M”, y para los judíos “grupo U”. Por si sus enemigos accedían a esta información, Hellermann estableció la aplicación de frases comerciales en los documentos más comprometidos. Se han encontrado las claves en documentos reservados, hecho que hoy permite saber que cuando una situación había empeorado para sus intereses, se había de decir “preparado viaje”; conspiración, en clave, era “vendido automóvil”; situación aclarada, “descuento concedido”; los revólveres eran “naranjas”; las ametralladoras “olivas”; los cañones “plátanos”, etc.

 

 
El astuto Hellermann esquivó los problemas con las autoridades locales resguardando al Partido Nazi, bajo el paraguas legal de la Asociación Nacional Alemana de Dependientes de Comercio, posteriormente denominada Frente del Trabajo Alemán, con sede en la calle Ferran Puig, 49, curiosamente al lado de las oficinas del Partido Nacionalsocialista. El jefe de ese organismo era Anton Leistert, un individuo controvertido, sadomasoquista practicante, según se desprende de los documentos y cartas personales encontradas en sus domicilios, en la calle Muntaner y al passeig de Pujades. Con la victoria del Partido Nazi, Leistert ordenó la sustitución de todos los miembros de la antigua junta directiva de la entidad por nuevos individuos con el carné del Partido. De hecho, solo podían ser directivos de los organismos oficiales alemanes en Cataluña los afiliados al NSDAP. Quien se negó, fue depurado, expulsado y hasta amenazado con la pérdida de la nacionalidad alemana.

 

 
Leistert también se ocupaba de las finanzas del Partido en Barcelona y controlaba que todo el mundo, particulares y empresas, pagaran la cuota de militancia. Además, exigió que todas las firmas comerciales alemanas presentaran un informe de los trabajadores clasificados en grupos, según si eran, “alemanes puros”, “descendientes de alemanes”, “otras nacionalidades” o del “grupo U”, es decir judíos.

 

 
 
Entendiendo la Esvástica.

 

 
Con Hellermann y Leistert, la tela de araña nazi se extendió rápidamente por todo el país. Si en noviembre de 1934 existían 25 grupos locales del Partido en la Península, dos años más tarde ya eran 163, según un documento de fecha 6 de julio de 1936. En Cataluña había 21 repartidos entre las siguientes poblaciones: Barcelona, Bellaterra, Cornellà del Llobregat, Gavà, Montcada i Reixac, Navàs, Sallent, Santa Coloma de Gramanet, Terrassa, Balsareny, Castellà del Vallès, Espulgues del Llobregat, El Masnou, Premià de Mar, Sant Cugat del Vallès, Súria, Tortosa, Flix, Sant feliu de Guíxols, Palafrugell i Palamós. En estas poblaciones, sobre todo en Barcelona, los nazis implantaron un establishment social, económico y cultural. En la capital catalana, los más adinerados se reunían en un club elitista, el Verein Germania, con sede en el Hotel Titz. Esta sociedad, formada por poderosos banqueros y empresarios, estaba presidida por Fritz Rueggeberg, un hombre de negocios establecido en el barrio de la Bosanova y que disponía de una cuenta bancaria de muchos números en el Banco Alemán Trasatlántico de la plaça de Catalunya. Las clases acomodadas, antes de cenar en el Ritz, solían pasarse por el Budapest, un salón de te en la parte alta de la ciudad, mientras que los alemanes con menos posibilidades disponían de establecimientos muy concurridos como la cervecería Gambrinus, en la Rambla, donde se servía charcutería de Baviera, o en el restaurante Zum Zillertal, en la calle Provença, 228, donde se podía disfrutar de una buena ración de costilla de cerdo ahumada y acompañada de xucrut. También disponían de dos centros asistenciales, el Deutscher Hilfsverein (Caja de Socorro Alemana), dirigida en 1933 por un pastor evangélico llamado Olbricht, el cual profetizaba por la ciudad que el régimen hitleriano era un regalo de Dios, i la Asociación de Ayuda Alemana, convertida en una organización nacionalsocialista, la Volkswohlffahrt, después de haber sido expulsado su director, Kart Tallin, que era judío. También había una asociación cultural hispanoalemana, en la calle Aribau, que sufrió la destrucción de todos los libros que no interesaban al Partido cuando en 1933 quedó en manos de la Deutsche Studentenschaff (Asociación Alemana de Estudiantes). En antiguo director, Oscar Stettines, también judío, fue inevitablemente depurado.

 

 
Y los hijos de los alemanes iban al Colegio Alemán del número 2 de la calle Moià, entre la Diagonal y la calle Tuset. Con Hitler en el poder, la escuela se convertiría en un centro de adoctrinamiento nacionalsocialista, como ya vaticinaba en 1933, su director, el doctor Rolf Seyfang: “El desplazamiento de los objetivos de la formación y la simplificación de los modelos de escuelas que se está intentando en este momento en Alemania, implicará para nosotros, aquí en Barcelona, algunos cambios. Aún no se ha llevado a cabo la regulación definitiva del sistema escolar, pero no obstante, una cosa ya es segura: que el alemán, la historia, la biología y la formación corporal serán fundamentalmente los puntos centrales”. En el aspecto religioso, al lado de la escuela estaba ubicada la parroquia de la comunidad evangelista alemana, que a partir de septiembre de 1934 dirigió con mano de hierro Georg Gründler, de Hamburgo, quien, antes de llegar a Barcelona, había enviado una circular (recuperada por Sàpiens de los documentos perdidos de los nazis antes de la guerra): “Además de hacer las funciones espirituales, celebraría muchísimo poder colaborar con la educación nacional de la juventud alemana de aquella ciudad [Barcelona] y especialmente entre la juventud hitleriana […] Heil Hitler!”. Aunque tampoco estaban autorizados por el Gobierno de la República, los jóvenes cachorros nacionalsocialistas desarrollaron sus actividades bajo la dirección de Kart Supprian y del profesor de deportes del Colegio Alemán Hans Stammberger, por el cual las JH habían de encargarse “especialmente en el extranjero de la educación de la juventud para formar la mentalidad alemana para que pudieran ser luchadores nacionalsocialistas”.. Las niñas también estaban encuadradas en la Agrupación de las Chicas Alemanas, un organismo dirigido por Lotte Vennewitz, que en el verano de 1935 organizó un encuentro en los alrededores de Barcelona con el fin de “estrechar las relaciones entre todas las chicas que tienen el honor de poder colaborar en nuestra tarea a favor de Alemania en España”.

 

 
Periodistas sobornables

 

 
Los documentos confiscados a los alemanes de Barcelona constatan el obsesivo control de los nazis para propagar su ideal. El 11 de abril de 1935 elaboraron un documento sobre las posibilidades de incluir artículos en la prensa catalana. Paro los nazis, por ejemplo, La Vanguardia era un diario “neutro, el más importante de España”, y la Veu de Catalunya “recibe anuncios y coge, periódicamente, artículos nuestros”. De la relación con los diarios catalanes se cuidaba Hans Sauter, que en mayo de 1936 fue nombrado director general de Prensa del Partido Nazi en España. En su labor colaboraban los directores de publicidad de la Agencia Turística de los Ferrocarriles Alemanes, con sede en el passeig de Gràcia, los cuales intentaban “vender” a los diarios locales las “excelencias” del Reich. Además, todo tenía un precio. El servicio de prensa disponía de un presupuesto especial para comprar periodistas locales:”cinco pesetas por los artículos ordinarios y diez pesetas por colaboraciones de escritores conocidos”. En cuanto al cine, los nazis tenían a Walter Ley, el administrador de radio y films del Partido en Barcelona.

 

 
La Gestapo, la policía política nazi, ordenó a Hellermann que formara una organización secreta con la misión de controlar a los alemanes establecidos en Cataluña. No perdió el tiempo. En el segundo piso del número 2 de la calle Avinyó, bajo el nombre de Import Business-Hellermann&Philipp, unas oficinas comerciales dedicadas a la importación y exportación de acero entre España y Alemania, creó, en 1935, el Servicio de Control Portuario, organismo que actuaba bajo las órdenes de la Gestapo de Berlín. Según documento secreto que aparece en la documentación confiscada por los anarquistas en esas oficinas, se sabe que las órdenes concretas fueron” vigilancia del tráfico y de todas las vías de comunicación, por tierra y mar; vigilando la actividad ilegal de los partidos comunistas, socialistas y del Frente Negro; vigilancia y control de los antiguos miembros del resto de partidos; vigilancia del NSDAP, organizaciones anexas y asociaciones coordinadas y contraespionaje económico, industrial y militar”. Además, en ese documento, “confidencial que no ha de utilizarse para fines de propaganda”, se establece que el Servicio de Control Portuario ejecutará “las sentencias de tribunales nacionalsocialistas secretos, creados en la Península para juzgar todas las cuestiones de disciplina, tanto del personal de la Gestapo como de los residentes alemanes que se nieguen a obedecer una orden de la policía alemana”. El número 2 de la calle Avinyó, se convirtió, entonces, en el centro del terror nazi en Barcelona.

 

 
Hellermann encargó la dirección de esa organización a Alfred Engling, miembro del Partido Nazi desde1931 y, de puertas a fuera, representante de la empresa de sedas Guttermann en Barcelona, con oficina en la calle Diputació, 239. Pero la verdad es que Engling fue el autentico jefe de la Gestapo en España. Entre la documentación confidencial que se encontró en su despacho, sorprende que los sueldos de los miembros de la organización portuaria fueran a cargo de las empresas alemanas con sedes en Cataluña. Como ejemplo, el 9 de mayo de 1935, la naviera Bakumar hubo de contratar a Siegfried Wolf, un joven alemán que se incorporaba al servicio portuario: “Facilitarán ustedes al señor Wolf en Barcelona, algún avance ya que llega sin dinero […][Wolf] ha de mantener una discreción rigurosa sobre sus actividades. Pueden inscribirlo en el Consulado y en el Gobierno Civil como transeúnte y estudiante de lengua española”.

 

 
Las elecciones del mes de febrero de 1936 en España dieron el triunfo a las izquierdas, hecho que iba en contra de los planes de expansión del Partido Nazi en la Península. En un documento confidencial del mes de marzo de ese año, se ordena a todos los jefes nazis de España que guarden bien la documentación :”[…] Me permito rogarle que ponga a buen recaudo todos los papeles que no necesite para su trabajo diario, preferentemente empaquetados y sellados en el Consulado alemán. En el caso que sea necesario suspender toda correspondencia, recibirá un telegrama diciendo “Contrato firmado. Juan”, de manera que al recibirlo, tendrá que suspender todas las comunicaciones hasta nueva orden”.

 

 
 
Conspiración de jerarcas

 

 
Los nazis querían, desde luego, un golpe de timón a favor de las derechas, que la Falange alcanzase cuotas de poder y que militares “amigos” como Franco, Sanjurjo o Mola hiciesen el paso. En una carta “estrictamente confidencial” fechada en Barcelona el 28 de marzo de 1936, se dice: ”Los informes sobre nuestros competidores demuestran que sus directores se encuentran divididos respecto del nuevo modelo de manufactura […]. Por esta razón, tiene un especial interés para nosotros mandar instrucciones adecuadas a nuestros agentes y a nuestros clientes con el objeto de que estén preparados ante cualquier situación”. Los “competidores”, los partidos de izquierda.

 

 
En abril de 1936, Hellermann, vio recompensado su trabajo, al ser nombrado Landesgruppenleiter o Jefe del Partido Nazi en toda España en substitución de Erich Schanus. Su vacante en Barcelona la sumió Alex Kroeger. La decisión de ascender a Hellermann se tomó en Berlín, a donde viajó de inmediato para recibir instrucciones de Himmler. De regreso, escribió una carta, también en clave comercial, a todos los jefes nazis de toda España: “El señor Hellermann acaba de volver de un viaje a Alemania, trae ofertas de toda clase, en las cuales seguro que usted está interesado. Como únicamente tenemos unas pocas muestras del nuevo surtido de mercancías que representamos en esta agencia, estaríamos muy agradecidos si hiciera el favor de venir a visitarnos”. Era la convocatoria de una cumbre en Barcelona entre los jerarcas nazis establecidos en España, hecho que sucedió del 15 al 20 de mayo. El orden del día se resumía en un solo punto: activar la conspiración contra la República. De esa reunión, estuvieron puntualmente informados los militares españoles que ultimaban el golpe de Estado. El 17 de julio comenzó la Guerra Civil. Hellermann, Leistert y Engling brindaban por la victoria falangista, pero el alzamiento fracasó en Barcelona y en otras zonas del Estado. Sus planes de difuminaron… de momento.

 

 
 
Quienes eran y donde vivían

 

(Fuente del texto y las fotografías: revista Sàpiens (número 81, julio del 2009), Pág. 25)

 

 

 

HELLERMANN, Hans

 

Cargo: Jefe del Partido Nazi en Barcelona entre 1934 y 1936. Jefe del Partido Nazi en España en 1936.

 

Domicilios: c/ Jesús, 6 y c/ Aribau, 124 (Barcelona)

 

 

 

ENGLING, Alfred

 

Cargo: Director del Servicio de Control Portuario (Gestapo), primero en Barcelona y después en toda España

 

Domicilios: c/ Diputación, 239 (Barcelona)

 

 

 

LEISTERT, Anton

 

Cargo: Jefe del Frente del Trabajo Alemán en Barcelona

 

Domicilios: c/ Muntaner, 296 y c/ Pg. Pujades, 11 (Barcelona)

 

 

 

GARBE, Karl

 

Cargo: Director suplente del Colegio Alemán en Barcelona

 

 
 

 

LUDWIG, Karl

 

Cargo: Antiguo funcionario del consulado alemán en Barcelona

 

Domicilios: c/ Comtal, 32 (Barcelona)

 

 

 

SUPPRIAN, Karl

 

Cargo: Jede de las Juventudes Hitlerianas en Barcelona

 

Domicilios: Centro Hispanoalemán, c/ Aribau, 18 (Barcelona)

 

 

 

KOEHLER, Conrad

 

Cargo: Jefe superior de la célula del Partido Nazi en el banco alemán de Barcelona

 

 

 

PANTEN, Kurt

 

Cargo: Editor de propaganda nazi en Barcelona

 

Domicilios: c/ Luís Antúnez, 10 (Barcelona)

 

 
 

 

STEINDORF, Ernst von

 

Cargo: Gerente de la sucursal de la empresa IG Farben en Barcelona

 

 

 

RUEGGEBERG, Fritz

 

Cargo: Agente de la Gestapo en Barcelona

 

Domicilios: c/ Vico, 6 (Barcelona)

 

 

 

GRÜNDLER, GEORG

 

Cargo: Pastor de la comunidad evangélica de Barcelona

 

Domicilios: c/ Moià, 9 (Barcelona)

 

 

 

KROMSCHRÖDER, Kurt

 

Cargo: Gerente del Frente del Trabajo Alemán en Barcelona

 

Domicilios: c/ Madrazo, 111 (Barcelona)

 

 
 

 

VENNEWITZ, Lotte

 

Cargo: Directora de la Agrupación de Chicas Alemanas en Barcelona

 

Domicilios: c/ Duquessa d’Orleans, 5 (Barcelona)

 

 

 

PHILIPPI, Otto

 

Cargo: Socio de Hans Hellermann

 

Domicilios: c/ Avinyó, 12 (Barcelona)

 

 

 

RUEGGEBERG, Alfred

 

Cargo: Hijo de Fritz Rueggeberg. Agente de la Gestapo en Barcelona

 

Domicilios: c/ Madrazo, 58 (Barcelona)

 

 

 

WOLF, Siegfried

 

Cargo: Agente de la Gestapo en Barcelona

 

Domicilios: c/ Rambla de Catalunya, ? (Barcelona)

 

 
 

 

STAMMBERGER, Hans

 

Cargo: Profesor de deportes de las Juventudes Hitlerianas en Barcelona

 

Domicilios: c/ Urgell, 243 (Barcelona)

 

 

 

LEY, Walter

 

Cargo: Jefe de propaganda de la sección de radio y cine

 

Domicilios: c/ Rambla de Catalunya, 66 (Barcelona)

 

 
 
La imagen del líder

 

 

 

Ficha del Partido Nazi correspondiente a Hans Hellermann. Se cree que Hellermann era soltero, medía 1,76 metros y tenía los ojos azules. Hellermann fue la pieza clave para la expansión de las ideas nazis en Cataluña antes de la Guerra Civil.

 

(Fuente: revista Sàpiens, núm.: 81 de julio del 2009)

 

 
 
Palabras en Clave

 

 

 

El documento reproduce claves de los códigos que usaban los nazis en Cataluña en los documentos reservados. Por ejemplo, cuando hablan de Cataluña utilizaban la palabra “Robert”, Barcelona es “Walter”, el general golpista Goded, “Flora” o el socialista Indalecio Prieto “Theodor”.

 

(Fuente: revista Sàpiens núm. 81 de julio del 2009)

 

 
 
Espías contratados

 

 

 

Carta dirigida a las delegaciones de Barcelona y Valencia de la empresa naviera Baquera, Kusche y Martin SA. En ella se les obliga a dar trabajo a Siegfried Wolf, un joven alemán que llega a Barcelona como agente de la Gestapo. Se especifica que “han de mantener, en cuanto a sus actividades en relación con nosotros, de momento, rigurosa discreción”.

 

(Fuente: revista Sàpiens, núm. 81 de julio del 2009).

 

 
 
El control de la prensa

 

 

 

En este informe, fechado el 11 de abril de 1935, se analiza la tendencia ideológica de los principales diarios. Así, por ejemplo, el periódico radical La Renovación y La Veu de Cataluña, órgano de la Lliga Regionalista, según los nazis, “reciben anuncios y recogen periódicamente artículos nuestros”.

 

(Fuente: revista Sàpiens, núm.: 81 de julio del 2009).

 

 
 
La tela de araña nazi

 

 

 

Portada de la revista del Partido Nazi en el exterior de Alemania. En ella se destaca un mapa de la Península Ibérica donde se pueden ver las poblaciones en las que se habían establecido oficinas del Partido Nazi. En Cataluña había tres: Barcelona, Flix, Sant Feliu de Guíxols.

 

(Fuente: Revista Sàpiens, número. 81 de julio del 2009)

 

 
 
Instrucciones antes de la guerra

 

 

 

Documento firmado por Hans Hellermann el 29 de junio de 1936, dirigido a su sucesor al frente de la oficina del Partido en Barcelona, Alex Kroeger, dándole instrucciones respecto a acciones propagandísticas que se han de efectuar entre la comunidad alemana en la Península.

 

(Fuente: Revista Sàpiens, número 81 de julio de 2009)

 

 
 
Marcos de Berlín

 

 

 

Documento del Frente del trabajo Alemán de Berlín dirigido a su máximo representante en Barcelona, Anton Leistert, el 26 de junio de 1936, en el cual se le informa de una concesión de 60.000 Marcos para construir la Casa Alemana en Barcelona, un proyecto destinado a servir los intereses del Partido Nazi en Cataluña.

 

(Fuente: Revista Sàpiens. Número 81 de julio de 2009)

 

 
 
Un pastor con pistola

 

 

 

Carta de Georg Gründler, jefe de la comunidad evangelista en Barcelona, dirigida desde Alemania en agosto de 1939. En ella, el pastor, nazi exaltado, explica que “he tenido siempre, entre mis cosas, una pequeña pistola Mauser inofensiva. La guardo, si no me falla la memoria, en la mesita de noche de nuestro dormitorio”.

 

(Fuente: Revista Sàpiens. Número 81 de julio de 2009)

 

 
 
Carta blanca para un espía

 

 
 
Aunque su sede en Barcelona ya había sido asaltada, el documento muestra el salvoconducto expedido por el Consulado General de Barcelona, el 28 de julio de 1936, solicitando que Joseph Wirtz, un agente del Servicio de Control Portuario en Barcelona, pudiera actuar libremente en la ciudad inmersa en plena revolución.

 

(Fuente: Revista Sàpiens. Número 81 de julio de 2009)

 

 
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¿Qué es un catalibán?

 
Según la Necional Geographic, un catalibán es un homínido bípedo, originario de Cataluña o acomplejado por no haber nacido allí, con escasa masa neuronal y aspecto no muy agraciado —a juzgar por el de sus jefes de manada—. Camina habitualmente erguido (es erectus), excepto cuando se agacha a coger una subvención. Gusta de incurrir en la repetición compulsiva de consignas absurdas y delirantes falsedades, inculcadas por los mismos líderes a quienes aupó hasta la opulencia. Cada espécimen sigue siempre el mismo patrón de actuación social:
 
1º Recita una letanía de mentiras y sandeces.
 
2º Cuando alguien con una mínima inteligencia y escolarización elemental se las rebate, el catalibán se queda sin argumentos y contraataca gritándole: «Feixista!» (‘¡Fascista!’).
 
3º Si su injuriado interlocutor responde con otro insulto, el catalibán recurre al victimismo cínico y le espeta con dolido mohín: «Maleducat» (‘Maleducado’).
 
El catalibán, en época de apareamiento y fuera de ella, adolece de comportamientos contradictorios:
 
– Se queja de un presunto imperialismo de España, pero ha confeccionado un collage anexionista con mapas de otras regiones al que pomposamente denomina «Països Catalans» (‘Países Catalanes’).
 
– Pese a incluir a los valencianos en su fantasmagórico mini imperio, les niega el agua del Ebro y prefiere tirarla al mar antes que canalizarla para paliar su sed.
 
– Denuncia incansablemente la existencia de un supuesto e intolerable “nacionalismo español”. En cambio, considera que el nacionalismo catalán, el suyo, ése sí que es bueno y legítimo.
 
– Desprecia a los habitantes del resto de España, pero no le hace ascos a su dinero cuando compran la mayor parte de cuanto produce Cataluña.
 
– Boicotea productos no etiquetados en catalán, pero se indigna y lloriquea por el boicot a su cava.
 
– Detesta a España. Pero ni se le ocurre proponer que el Barça abandone la Liga y compita sólo contra el Mollerussa, el Gramanet, el Gavà o el Atlètic Roda de Barà; contra equipos netamente catalanes.
 
– Echa a la Guardia Civil, para luego suplicarle que vuelva a combatir a los delincuentes que asaltan sus chalés.
 
El catalibán presume de demócrata y pacífico; y al que no lo crea, le muele a palos o amenaza de muerte. Incluso hallándose en su hábitat, vive en permanente tensión por ilusorias conspiraciones maléficas que cree se ciernen sobre él y teme encaminadas a la eliminación de su especie. Posee una naturaleza cobardona y poco gallarda, que le lleva en sus rituales a taparse el rostro con caretas y pañuelos para evitar ser identificado.
 
Ocasionalmente, puede establecer corrientes migratorias hacia el sur de Francia para pactar con la ETA, o esconderse cuando la situación se le pone políticamente fea en su medio ambiente.
 
Numerosos vestigios indican que su número mágico es el 3: tripartito, TV3, Canal 33, corrupción del 3%… Ha evolucionado hacia costumbres funerarias asaz curiosas, como la de homenajear anualmente con honores de héroe a un antepasado (Rafael Casanova) que se hizo el muerto en una guerra y huyó, tras haber incendiado los archivos que lo involucraban y falsificado el acta de defunción de un cadáver.
 
El macho dominante parece presentar cierto grado de deficiencias anatómicas estructurales, pues se auxilia de costosísimos reposapiés cuando se desplaza en coche oficial.
 
Desde que sus ancestros cavernarios lo descubrieran hace 790.000 años, los catalibanes muestran una atávica fascinación por el fuego, el cual utilizan profusamente para:
 
– Quemar fotos del Rey y de la Reina.
 
– Quemar banderas de España.
 
– Quemar banderas de Francia.
 
– Incendiar contenedores de basura.
 
– Quemar ejemplares de la Constitución (se desconoce si danzan alrededor).
 
– Achicharrar con gasolina a los seguidores de la selección española de fútbol en tierras tarrasenses.
 
– Acudir anualmente con antorchas en procesión nocturna a homenajear al golpista Lluís Companys.
 
Pese a su indudable interés zoológico, no constituyen actualmente los catalibanes una especie protegida, pues abundan en platós de telebasura y se multiplican fuera de ellos con extraordinaria rapidez en proporción inversa a la calidad de la enseñanza impartida por la Generalidad. Son muy territoriales, es decir, desarrollan hostilidad hacia otros seres, salvo si éstos se mimetizan y emiten sus mismos sonidos guturales.
 


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Leche / Yogures / Postres Lácteos / Leches soja y especiales

PRODUCTOS CATALANES (Y VASCOS):
 
Llet Nostra
ATO
Kaiku
Flora
Danone
La Lechera
Sveltesse
Charles Faraud
Savia (Danone)
Activia (Danone)
Danonino (Danone)
Dan´Up (Danone)
Actimel (Danone)
Vitalínea (Danone)
Danet (Danone)
Danacol (Danone)
Benecol (Kaiku)
 
ALTERNATIVAS:
 
Pascual
Puleva
Asturiana
Celta
La Vaquita
Président
RAM
Feiraco
Reina
Goshua
Urai
Dhul
Royal
Alpro (Asturiana)
Vivesoy (Pascual)
SojaSun
Omega 3 (Pascual)
Pascual Sin Lactosa
Puleva Sin Lactosa


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Así estudiaron Historia los jóvenes que votan hoy en el País Vasco y Cataluña

Siete millones de niños y jóvenes en España estudian en sus libros escolares una Historia, una Geografía y una Literatura diferentes, según la Comunidad donde vivan. A muchos de ellos se les ocultan materias importantes, a otros se les transforman de acuerdo a los idearios nacionalistas o regionalistas. Una investigación realizada por Manuel Romero y publicada por ‘El Mundo’, en 2007, desveló algunas de las diferencias en los libros de texto. LA VOZ DE BARCELONA reproduce a continuación un capítulo de aquella investigación.
Un mar de banderas independentistas, y solo una oficial, al viento. Esta imagen abre la unidad catorce del libro de Historia de 4º de ESO de la editorial Teide, bajo el título ‘Democracia y autonomía. El nuevo orden mundial’ (foto: ‘La Voz Libre’).
Desde Atapuerca a la Constitución española, desde el descubrimiento de América a la Transición, muchos manuales eliminan o transforman sus contenidos para congraciarse con los gobiernos autonómicos.
De la prehistoria a la Transición, de la extensión de las lenguas a los sentimientos deportivos, nada se resiste a la adaptación localistade los contenidos de los libros escolares con los que siete millones de niños y jóvenes estudian en España. La diferencia se ensalza, lo que une y acerca se reduce o desaparece. Es el escándalo silencioso que, curso tras curso, va minando la unidad educativa de España. Las principales editoriales se prestan a esta manipulación.
Un joven de 16 años de Bilbao puede concluir sus estudios sin que en sus libros hayan mencionado la Constitución española, la figura del Rey, los símbolos del país al que pertenece o las protestas contra el terrorismo de ETA. También es frecuente que se le oculte la existencia de los yacimientos cercanos de Atapuerca y Altamira, el Camino de Santiago y la participación de los vascos en el descubrimiento de América.
A menos de 100 kilómetros, un chico de Santander puede que nunca se entere de la primera vuelta al mundo de Juan Sebastián Elcano, o de que la industrialización de España se produjo a través del puerto de Bilbao.
En Barcelona, un joven puede rebuscar en su libro el Siglo de Oro y no hallarlo. O interesarse por los Juegos Olímpicos del 92, el mayor acontecimiento internacional y deportivo celebrado en su ciudad, y solo encontrar que ‘fueron el punto álgido en la reconstrucción nacional [de Cataluña]‘. De la lluvia de medallas y del oro que España logró en fútbol en el Camp Nou, ni una palabra. Pero sí un extenso ejercicio para la asignatura de Lengua catalana con la simulación, por parte del alumno, de la retransmisión radiofónica de la final de la Copa del Mundo entre Brasil y Cataluña.
En otro extremo de España, una chica de Huelva estudiará la Guerra Civil como si se tratara de una invasión de Andalucía por parte de fuerzas de ocupación y, simultáneamente, un niño de La Coruña leerá en su manual de Lengua que en Cáceres el gallego no goza de protección.
El resultado es una abismal fragmentación educativa, un puzzle de libros de texto que no encajan entre sí: conocimientos diferenciados, sentimientos de agravios entre Comunidades Autónomas, odio hacia lo español, imposibilidad para compartir un mismo sistema escolar y universitario y dificultad para converger dentro de un mismo mercado laboral.
Un trabajo de investigación ha analizado los diferentes manuales de las 17 CCAA. El resultado pone al descubierto graves deficiencias. La Constitución, la estructura del Estado, el sistema democrático, la Transición, el terrorismo de ETA… desaparecen o se modifican en libros escolares de las más importantes editoriales.
Aunque el Ministerio de Educación regula las materias a incluir en los 50 millones de libros anuales de Primaria, Secundaria y Bachillerato, no establece la extensión que ha de dárseles. Así, sucede que a Lady Di se le dedique en un manual de Cataluña cuatro fotografías, mientras que la Constitución se despache en dos breves menciones. O que un mismo libro de Historia reemplace para el País Vasco el navío colombino La Vizcaína, con bandera de Castilla, por la de un acto promocional de Chocolates Valor en San Sebastián.
Aunque las competencias de la enseñanza están transferidas a las Comunidades Autónomas, el Ministerio, por medio de la Dirección General de Cooperación Territorial y Alta Inspección, tiene como misión comprobar que los contenidos se ajustan a los reales decretos sobre materias mínimas.
La Constitución
En un libro de Historia del País Vasco desaparece la imagen del Rey en el Congreso y es sustituida por una del edificio judicial de la Comunidad (foto: ‘La Voz Libre’).
El conocimiento de la Carta Magna es obligatorio en 4º de ESO. Así lo establece el Real Decreto 1631/2006, publicado el 5 de enero de 2007. La Transición política y configuración del Estado democrático en España aparece como uno de los capítulos del temario escolar. El apartado sexto de los criterios de evaluación de ese Real Decreto incluye la Constitución de 1978. Pero el contenido de algunos libros de texto difiere de lo establecido por el Ministerio.
La editorial Santillana incluye la Constitución en su libro de Historia de 4º de ESO, para alumnos de 16 años. Dos páginas con ilustraciones del Preámbulo, los siete ponentes de la Carta Magna e, incluso, una viñeta del dibujante Forges. De un tronco común con los colores de la bandera de España nacen frutos con las banderas autonómicas.
Las dos páginas dedicadas a la Constitución desaparecen de la edición destinada a los estudiantes del País Vasco, incluida la proclamación de la soberanía de la Nación española y el dibujo del propio Forges, colaborador habitual del grupo Prisa, a cuyo conglomerado pertenece Santillana.
En Cataluña, una de las editoriales con mayor presencia en los pupitres escolares es La Galera, perteneciente al grupo Enciclopèdia Catalana. Su libro de Historia de 4º de ESO dedica una página completa al estudio de los grafiti, con ejercicios extraescolares incluidos. También se explaya en el género de la entrevista con cuatro fotografías de una llorosa Lady Di ante las cámaras de televisión. Pero a la Constitución española sólo se le dedican dos escasas referencias. Entre las 28 actividades que se le proponen a los alumnos en ese capítulo se incluye descifrar las siglas SEAT, buscar información sobre las marcas catalanas Derbi, Bultaco y Montesa y sobre el movimiento de la Nova Cançó. De la Constitución, ni palabra.
El Rey
El libro de 4º de ESO de Historia de Santillana ilustra el capítulo España: del franquismo a la democracia con una fotografía del Rey Juan Carlos I, acompañado por la Reina y el Príncipe, firmando la Constitución en el estrado del Congreso de los Diputados. El pie de foto hace referencia al consenso y al espíritu democrático de todas las fuerzas políticas que la hicieron posible.
Sin embargo, esta no es la imagen que ilustra el mismo libro en el País Vasco. El título del capítulo es idéntico, pero la fotografía del Rey ha sido sustituida por la de una eufórica Aitana Sánchez-Gijón en el Festival de Cine de San Sebastián. El pie es todavía más sorprendente: ‘La primera edición contó con la presencia, entre otros, de Luis Mariano, Carmen Sevilla y Marujita Díaz’. También se extiende sobre la celebración de ‘concursos de tiro y festejos taurinos’. El texto se esfuerza en justificar que el Festival ‘refleja, en cierta medida, numerosos episodios de nuestra historia más cercana’.
La sustitución de la figura del Rey y la del Congreso de los Diputados no es excepcional en ese libro de Santillana. Se repite en su manual de Ética de 4º de ESO. El capítulo ‘¿Quién tiene autoridad?’ se ilustra con la intervención del Rey ante las Cortes tras sancionar la Constitución. Un ejercicio pide a los alumnos buscar ‘valores de la Constitución’.
En la edición del País Vasco, el Rey es sustituido por el edificio del Palacio de Justicia de Bilbao y la actividad escolar consiste en buscar valores dentro del ‘Estatuto de Gernika o, en su defecto, de alguna otra norma legal vigente’.
El libro de Historia de la editorial catalana La Galera para 4º de ESO da más relevancia a la imagen del subcomandante Marcos que a la del Rey Juan Carlos I. Anexo al capítulo de la Guerra de Sucesión, se indica a los alumnos que pregunten a sus padres en qué lengua les enseñaban en la escuela y cuál hablaban en casa. También se les pide que declaren cuál es ‘la primera lengua del alumno, la de sus padres y la de sus abuelos’. A renglón seguido, se les marca que comenten el fragmento del discurso del Rey en la entrega del Premio Cervantes a Francisco Umbral: ‘Nunca fue la nuestra una lengua de imposición, sino de encuentro; a nadie se le obligó nunca a hablar en castellano’.
La democracia
El Congreso de los Diputados no se escapa a la tijera del editor. Mientras que en el libro de Ética de Santillana aparece la imagen de una sesión extraordinaria en la que los escolares tratan sobre la explotación infantil, en la versión para el País Vasco desaparece. Sin embargo, la imagen de la apertura del Congreso Nacional Chinose mantiene en ambos libros. Paradójicamente, China es uno de los países del mundo con mayor explotación infantil.
Los libros explican abrumadoramente el sistema parlamentario autonómico. La democracia surge a partir del Estatuto de Autonomía y raramente de la Constitución. La Historia de Bachillerato de Vicens Vives para Extremadura abunda tanto en el desarrollo de la política autonómica que califica incluso de ‘gran novedad en el panorama de partidos’ en los años 80 la creación, por parte de Pedro Cañada, de la formación regionalista Extremadura Unida.
Cañada es conocido por haber regalado un cerdo a cada mujer que daba a luz en su municipio. En los comicios locales de 2003 obtuvo 201 votos y perdió la alcaldía. En las últimas elecciones autonómicas concurrió en coalición con el PP. Logró un diputado en la Asamblea Regional y un concejal en el Ayuntamiento de Cáceres. Los jóvenes extremeños siguen estudiando el fenómeno político de Pedro Cañada en sus libros escolares.
Todos legislan, nadie supervisa
Uno de los libros de texto de Historia, en Cataluña, dedica más espacio a Lady Di que a la Constitución (foto: ‘La Voz Libre’).
La Ley Orgánica de Educación (LOE) ha sido promulgada bajo el gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, y sustituyó a la LOCE del Gobierno de Aznar. No se modificó el punto sobre los porcentajes de materias básicas comunes en las distintas CCAA: ‘Los contenidos básicos de las enseñanzas mínimas requerirán el 55% de los horarios escolares para las Comunidades […] que tengan lengua cooficial y el 65% para aquéllas que no lo tengan’.
Aparentemente garantiza enseñanzas comunes, pero la especificación de que se refiere a porcentajes horarios, y no de contenidos en los libros, deja a las editoriales vía libre para determinar la extensión de los mismos.
El desarrollo de la LOE se produce por medio de reales decretos en los que se describen las materias comunes. Las CCAA emiten a su vez decretos propios quedeterminan las materias en su territorio. El Ministerio, por medio de la Dirección General de Cooperación Territorial y Alta Inspección, debe inspeccionar los contenidos. Para ello dispone de delegaciones en las CCAA.
Un negocio de 736 millones de euros al año
En España se venden cada año cerca de 50 millones de libros de texto (48,43 millones en 2006) para las enseñanzas de los seis cursos de Primaria, los cuatro de Secundaria y los dos de Bachillerato. La facturación por esa venta asciende a 736 millones de euros cada año. Los niños y jóvenes escolarizados en esos doce cursos totalizan 7,2 millones de alumnos. A cada uno le corresponde la compra media de siete libros cada curso. Las educaciones Primaria y Secundaria concentran el mayor número de libros vendidos y también de facturación (65%).
El precio medio de un libro de Educación Primaria asciende a 15 euros, mientras que los de Secundaria y Bachillerato se encuentran en los 21 euros. Teniendo en cuenta que se trata de un mercado cautivo -el comprador está obligado en septiembre de cada año a pasar por caja, sin posibilidad de elección de compra-, las editoriales tiene unos ingresos garantizados con muy bajo porcentaje de devolución.
Aunque teóricamente un libro de texto debe garantizar una validez de cuatro años, la inclusión en los mismos de información perecedera, especialmente en el área de Ciencias Sociales (elecciones autonómicas, formación de gobiernos y otros), lo convierten en un bien cultural con fecha de caducidad. Con las versiones diferentes que cada editorial imprime para las 17 CCAA, las posibilidades de que un mismo libro sirva tras un desplazamiento geográfico son nulas.
Santillana, SM, Anaya, Vicens Vives, Edebé, Teide, Oxford Educación y McGraw-Hill se reparten el negocio editorial. Santillana y Edebé presentan sus libros en algunas Comunidades Autónomas con un sello local, lo que les permite una presencia más cercana a las autoridades autonómicas. Santillana Promotor (Cataluña), Santillana Obradoiro (Galicia), Santillana Zubia (País Vasco) y Santillana Voramar (Comunidad Valenciana), son marcas que exteriormente no diferencian su presentación, pero que interiormente adaptan el contenido a las políticas locales.
Lo mismo sucede con la editorial Edebé, que en Galicia pasa a llamarse Rodeira, aunque a primera vista el volumen es idéntico. Otras editoriales con importante presencia en sus respectivas CCAA son La Galera, Barcanova y Castellnou, en Cataluña; Xerais, en Galicia; Ibaizabal y Elkar, en el País Vasco; y Algaida (Grupo Anaya), en Andalucía.


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Ridiculeces catalanistas: el Carche, ¿un enclave catalanoparlante en Murcia?

 
La Sierra del Carche se sitúa encuadrada entre los municipios murcianos de Yecla, Jumilla, Abanilla y el municipio valenciano de Pinoso. En este enclave, administrativamente perteneciente a la Región de Murcia, existen 22 pedanías o lugares, siendo las más importantes o pobladas: La Cañada del Trigo y Torre del Rico (pertenecientes a Jumilla), El Collado de Los Gabrieles y Cañada de La Leña (pedanías de Abanilla), y Raspay (dependiente de Yecla). Entre los 22 enclaves, suman alrededor de 500 habitantes.
 
La curiosidad de estas pedanías, cuya economía es eminentemente agrícola, y que se sitúan más próximas a la población de Pinoso que a las poblaciones murcianas de las que dependen administrativamente, no es otra que el hecho de que en ellas se habla valenciano. Y este hecho lleva años despertando la curiosidad y las elucubraciones expansionistas del catalanismo.
 
Según las delirantes e hilarantes teorías catalanistas, “El Carxe”, (como ellos denominan a esta zona murciana), representa un enclave catalanoparlante en la Región de Murcia, sobre el cual hacen estudios lexicológicos, investigaciones filológicas y exposiciones, como si de algo insólito, excepcional o anómalo se tratara. Eso sí, siempre en clave imperialista, con la finalidad de exagerar y extender el dominio catalán como si de una mancha de aceite se tratara.
 
Lejos del imaginario catalanista y las fantasías expansionistas de sus cultísimos paniaguados, el fenómeno de las pedanías de la Sierra del Carche tiene una explicación de lo más sencilla y lógica: desde de la expulsión de los moriscos, en el siglo XVII, las tierras de este enclave quedan terriblemente despobladas. A partir de mitad del siglo XIX, se repoblaron con familias de labradores de poblaciones alicantinas que buscaron en estas fértiles tierras vitícolas su modo de vida: Pinoso, Monover, Novelda y Petrer, principalmente. Estas familias, lógicamente, eran valencianoparlantes, y su lengua se ha venido transmitiendo de madres a hijos desde entonces, como en cualquier otra población valenciana.
 
Como curiosidades lingüísticas de la zona, encontraremos las típicas de cualquier zona de transición entre el valenciano y el castellano, como pueden ser los préstamos lingüísticos, en cuanto a vocabulario y frases populares se refiere.
 
Poco más que añadir sobre el Carche. Ni “enclave catalanoparlante en Murcia”, ni milongas relacionadas con entelequias de corte fascio-imperialista. En las pedanías del Carche se habla lengua valenciana, el milenario valenciano que fue primera lengua de cultura de Europa, la misma que hablan más de 2 millones de valencianos, que el Estatuto de Autonomía de la Comunitat Valenciana reconoce como oficial, que está incluida en la Ratificación Española de la Carta Europea de Lenguas Minoritarias y que fue aprobada en la Resolución Killilea por el pleno del Parlamento Europeo. A pesar de los intentos del catalanismo por reivindicar para su dominio lingüístico cualquier territorio en el que se hable valenciano, en tanto en cuanto consideran, a su enfermo y manipulador arbitrio, el valenciano como variante dialectal del catalán.